Fisuras

Atravesó la hendidura abierta en su centro. Pudo percibir el frío del miedo y la rugosidad de la angustia. Se internó en ese silencio oscuro y aplastante que precedía al derrumbe de aquello que ya se ha quebrado antes. Dejó que su pena se balanceara sobre ese momento áspero de su existencia.
Después, cuando estuvo preparado para emerger de ese túnel sin formas, apoyó sus pies al otro lado del silencio y descubrió que, desde sus raíces, la vida asomaba verde, sin fisuras.

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