La llave de la libertad

Selló sus labios con la llave de un silencio oportuno. Levantó sus ojos y lo miró, sin dudas. Se puso de pie, tomó su cartera y respiró un sonido nuevo. El candado que cerraba sus emociones cedió para dar lugar a las palabras, atadas por la llave silencio. Ya no tuvo miedo y avanzó hacia la puerta. Afuera, la envolvió un aire de libertad.

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