Bifurcaciones

Me perdí en ese vértice en el que nuestros caminos se bifurcaron. Entregada a esas ramificaciones que la vida me proponía, aquietaba mis pasos sobre los ángulos, donde las dudas se enredaban en el follaje de mis pensamientos. Algunas veces, me dejaba llevar por el viento y creía encontrarte, móvil, sobre una rama del destino. Entonces eras esa hoja que caía lento, y yo estiraba mi brazo, como si todavía pudiera alcanzarte.

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