Reencuentro

Se esperaban. Desde siempre se habían estado buscando. El agua susurró una melodía lejana que los convocó.
Una brisa blanda envolvió sus cuerpos. Sus rostros se enfrentaron, los ojos atravesados por la certeza, las manos dudosas, los árboles enredados en sus pieles, el cielo quieto, sosteniendo el momento como una tela flexible, sin tiempo, y ellos descubriéndose, otra vez, en el murmullo de esas aguas que guardaban los recuerdos de la infancia.