La flotabilidad de los pensamientos

Mis pensamientos flotaban, líquidos, sobre la inquietud del agua. Se adherían a sus moléculas y resbalaban en esferas transparentes que los atrapaban en sus bordes. Rodaban ideas y en ese recorrido mojado sumergían las emociones que los acompañaban.
Un instante después, cuando los atraía nuevamente hacia mí mientras tiraba de cordón invisible, ellos se resistían y se quedaban inmersos en esa fluidez que los liberaba de mi mente quieta.

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