Saltar las páginas

Introdujo sus ojos en esa hendidura blanda, de páginas superpuestas. Adentro, las letras danzaban formando una imagen sólida, como de piedra y lo invitaban a quedarse. Las palabras corrían apuradas, sostenidas por un viento de tinta negra y formaban remolinos sobre esa roca que no le permitía avanzar.
Su mirada se perdió en el recuerdo, justo sobre las letras de piedra. Ese libro, que temblaba entre sus manos , se había transformado en un espejo.
Afuera, la vida contaba la misma historia y él tenía que aprender a saltar por encima de las rocas, más allá de las páginas que lo tenían atrapado.

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