Tiempo sobre el espacio

Las ondas líquidas convergían en un punto de luz.
Un movimiento de tiempo imperceptible, deglutió la visibilidad del encuentro.
Adelante, en el segundo siguiente, el manto de la noche caía sobre el agua y cubría de oscuridad el lento balanceo de las olas.

La boca de la noche

La tarde ardía. Entregaba sombras a la boca de la noche y recortaba las voces de los que se atrevían al sueño.
Un fuego silencioso quemaba los contornos del día, desdibujados en minutos ígneos, atravesados por los últimos rayos de sol.