La geometría del amor

Se presentían a través de los vidrios. Atravesaban las líneas que los separaban y se encontraban en un cuadrado inmóvil. Sus ojos se posaban en las aristas del recuerdo y se detenían en los ángulos de la memoria. El amor recorría vértices lejanos y las paredes se hacían transparentes.
Sin saberlo, ambos habitaban en esa geometría dibujada en el plano de la ventana.

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