Abundancia

Compartían la textura del poste que los sostenía. Encogidos en sus propios habitáculos, se sabían acompañados. Formaban parte del mismo segmento del destino, suspendido en el extremo de una recta, que los elevaba por encima del tiempo.
Sus voces estiraban sus deseos y se conectaban en notas livianas, que quebraban el silencio de la tarde.
Eran abundantes en la abundancia que los unía, eran el paisaje, el vuelo y la música guardada en el viento, justo en el borde del poste que los sostenía.

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