Oxigenar el recuerdo

Caminé por los senderos de mi memoria buscando el oxígeno que necesitaba para seguir avanzando. Me detuve en un instante de formas confusas, donde era posible respirar el aire de tu recuerdo. Te descubrí entre las hojas, tus ojos hablaban con palabras de viento, livianas y, aunque no podía escuchar tu voz, te sentía cerca, como un hueco de luz en las oscuridades de mi mente confusa.

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