La movilidad de la sombra

Un destello de su sombra se abría paso entre los orificios del tiempo. Avanzaba entre puntos luminosos y se hacía parte de algunos objetos, como si pudiera materializar el deseo de volver. Su cuerpo se alargaba buscando refugio y, a pesar de su perseverancia , no lograba descansar en sus intentos.
Asomado al presente se escabulló en algún rincón del pasado y descendió. Un libro se derrumbó desde la biblioteca. Atraída por el ruido, Fernanda ingresó a la sala. Tomó entre sus manos la incertidumbre del recuerdo. Lo abrió. Recorrió sus páginas para detenerse en una: la trece. Leyó despacio, interpretando lo que antes no había podido leer y se volvió sombra en la página siguiente, como si buscara con él un eterno regreso.

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