La hendidura

Logró atravesar los límites de esa hendidura que se había abierto entre los pensamientos, tan solo un hueco de incertidumbre en el follaje de su destino. Luces y sombras. El origen y la consecuencia entrelazándose sobre la continuidad del tallo que lo sostenía.
Paralizado por aquello que iba a dejar atrás, se aferró a la textura conocida.
Sus dedos resbalaron sobre las palabras y fue entonces cuando se descubrió del otro lado de sus pensamientos, libre, como un árbol que ha entregado sus hojas al otoño, para regresar.

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