Murmullo vegetal

Sobre el borde de su existencia envejecían las palabras que había guardado.
Olvidadas en delgados laberintos de nervaduras, se habían contraído hasta convertirse en silencio. Ese silencio seco que crecía lentamente sobre el borde de su existencia dejaba escapar un murmullo imperceptible, como si fueran palabras manchadas.

Pocas palabras

Un lenguaje moderado e invisible se deslizaba sobre la superficie, podían escucharse palabras rojas que provenían desde el centro y buscaban arrojarse al vacío.
Sobre el suelo iniciaban un diálogo silencioso, como un rumor que llegaba a las raíces para aquietarse en el sitio exacto donde habían nacido.