Cicatrices

Estiró sus brazos. A pesar de su pena la herida marcaba su rumbo. Arriba se estiraban sus deseos, igual que abajo. Las sombras acompañaban la longitud de sus intentos, como si fueran parte de la luz y la reflejaran.
En el extremo de su existencia, por encima de las palabras que lo constituían, el tiempo transformaba la pena, tan solo un hueco sobre la madera.