Corteza de palabras

Los rastros de un tiempo antiguo se extendían como líneas difusas. Las palabras habían sido seccionadas y, sin embargo, permanecían allí, sobre los huecos de silencio, en el lugar exacto donde nacía la esperanza. Desde lejos se oía una música sin límites, los sonidos enredados por debajo del sonido, las manos que buscaban rescatar a las palabras quietas y la danza del fuego apagándose con las voces, como si alguien las obligara a callar, como si debieran permanecer escondidas en la corteza, absorbiendo el olor de la la madera, repitiéndose en los círculos del tiempo para volver a manifestarse, huecas, como si fueran un agujero de silencios.

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