El sabor de las palabras

Era tiempo de frutos, de sabores concentrados, de aromas escondidos, de jugos derramándose sobre el principio, esa tierra a la que pertenecía, el origen. Quizás por eso dejaba caer sus palabras, gota a gota, y se volvía voz en sus semillas, capaces de perpetuar las verdades de su esencia.

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