Pintar las sombras

Había guardado en sus retinas los colores de aquel atardecer. Quería que sus ojos pintaran a la sombra que se acercaba a su mente y le oscurecía las palabras. Quería retener el sol para iluminar el nombre las cosas. Quería escribir en el cielo con letras de aire, tan solo para no olvidar. Quería que sus párpados apretaran los recuerdos, como si no pudieran escaparse a través de las pestañas, como si no fueran tan livianos, como si no existiera ese viento que los llevaba lejos, al lado oscuro del atardecer, sobre los contornos de la noche, a pesar de los colores que había guardado en sus retinas.

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