“Historias detrás de las puertas (XXVII)” Los piojos

El secreto flotaba en una gota de sangre. Los piojos lo escondían en sus cuerpos, de una generación a la siguiente, de una cabeza a la otra.
Alguien llamó a la puerta, buscaba en esa casa los rastros del silencio, las pinceladas que faltaban en el lienzo de su vida. Necesitaba encontrar el origen de sus líneas, el comienzo de esos trazos que no le pertenecían.
La mujer asomó a través de aquellos vidrios oscuros que la protegían del mundo. Se perdió en la figura que esperaba al otro lado, como si de pronto recordara todo, como si la muerte se pegara a la vida en su cabeza llena de piojos, capaces de revelarle el secreto que flotaba en su sangre y que, en ese momento, se manifestaba detrás de la puerta…( continuará)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *