Despertar

Despertaban. Las miradas frescas, la abundancia multiforme, las voces escondidas, los sonidos guardados, los aromas necesarios y los vientos dormidos.
Despertaban las gotas diminutas, los colores invisibles y el cántaro mudo, que abría su boca después de tanto tiempo, como si de pronto hubiera necesitado expresarse.
Despertaba la naturaleza toda y a pesar del silencio, podía escucharse una canción nueva.

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