Nocturnos

La noche se había derramado sobre el suelo. Un silencio denso se estiraba sobre las voces subterráneas, los túneles impregnados de estrellas, el cielo cargado de palabras con gusto a tierra, el brillo de la luna absorbiendo otros brillos, de habitantes nocturnos, de gotas sutiles, de ojos curiosos deseosos de atrapar la perfecta sincronía de la noche.

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