Voces recortadas

Cada ser dejaba su huella, el rastro de su esencia fusionado a la sombra de sus necesidades, una cadena de eslabones inevitables, la urgencia de una boca sobre una superficie tierna, la ofrenda en el momento oportuno, y el hambre abriéndose paso sobre los olores que lo convocaban, el cuerpo disponible, las antenas enredadas en los deseos y las patas ligeras para llegar.
Después, sólo quedaban las huellas sin nombre, sus voces recortadas sobre la cutícula de una hoja

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