Ruptura

Algo se había roto en la textura cotidiana, apenas un ángulo quebrado, un hueco sin palabras que invitaba a avanzar. Era en ese espacio oscuro donde nacían los giros de la vida.

Llanto

Lloraba. Las lágrimas rodaban sobre su cutícula brillante. La pena de aquel cielo gris, que lo había oscurecido todo, se desvanecía en silencio.