Inclinación

Las palabras giraron en el aire y cambiaron el rumbo de los hechos. Sobre el suelo estalló un verbo, replicado como un eco en sus oídos. Alguien se iba. Ella se aferró a los límites de su balcón y dejó rodar las voces hacia el vacío. Las astillas de la despedida se clavaron en las plantas de sus pies. El verbo cayó como una sombra.
La primavera llamaba a su ventana y ella, tan inclinada en la ausencia, no la dejaba avanzar.

Abismo de humo

Alguien llamaba. Las voces caían en un abismo de humo, las palabras como cenizas sobre el suelo.
Alguien llamaba en las llamas. El fuego desdibujaba las formas y se llevaba las miradas gaseosas.
Alguien llamaba en las llamas sin nombre, ¿ quién era el dueño de la primera chispa?
Alguien se quedaba mudo, sombras sin habla, las voces en el abismo, todo silencio detrás de las llamas.
Sólo humo y cicatrices en la memoria del paisaje.

Comienzos

El principio se desenrollaba en forma de hojas, láminas jóvenes, voces clorofilicas como puntos de partida, el ciclo abriéndose con palabras frescas, un eterno retorno del lenguaje de la naturaleza.

Besos curvos

Un beso se balanceaba sobre la rama, el equilibrio de dos picos curvos, un abrazo de plumas, los ojos abiertos para la entrega, como si la primavera vibrara en sus alas y creciera.

Ramificaciones

Se perdió en aquel universo ramificado, un movimiento sutil, las pestañas apenas rozándose para atrapar las posibilidades, como si deseara internarse en ese laberinto de líneas cruzadas para poder avanzar sobre su cuerpo y recorrer las múltiples ramificaciones que lo habitaban.

Triángulos

Atravesó la ventana y se escapó por aquel triángulo verde que se abría delante de sus ojos. Retrocedió. Buscó en el viento las palabras necesarias.
Después, caminó sobre los muros de la realidad para regresar con una voz fresca, hecha de hojas y de sueños.

Invierno

Se extendían como manos, tocaban los átomos de un aire helado, los dedos de madera rozando las nubes, un viento desnudo, sin pájaros, y las palabras del invierno como una garúa sobre las ramas secas.

Paredes

Las paredes escondían secretos. Eran membranas que guardaban silencios.
Adentro sucedía la vida, dibujada sobre ladrillos invisibles.
Afuera llovían palabras por encima del invierno, como ventanas a otro tiempo.