Sombras de amor

Se proyectaba en siluetas de sombra, su mirada perdida sobre las luces del muro, las curvas expandidas en las rectas.
De pronto, alargó uno de sus brazos y lo introdujo entre dos líneas paralelas, como si buscara la última caricia. Las rejas cedieron en el reflejo. Su cuerpo avanzó por un laberinto de límites imprecisos y se disolvió en la textura de aquella voz, hueca de sonidos.
Llovía sobre el patio de su prisión. Las gotas rodaban un beso, como lágrimas que lastimaban al caer por los bordes de su mejilla.
Encerrado en el delirio, flotaba en las sombras proyectadas por aquel amor herido.

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