Respuestas

En el cielo se abrió una respuesta. Y luego otra y otra más, como si se tratara de alas dispuestas a narrar el mutismo de aquella pregunta suspendida en el aire.

Degustación

Sus ojos, como gotas sobre un territorio desconocido, quedaron atrapados en aquella trama blanda; un latido entre las pestañas, un sabor rugoso dentro de ese instante aromático, un hueco sin palabras. Sólo entonces se entregaron a la enigmática degustación del silencio que los unía.

Ruptura

El sonido de las pisadas arrastraba las palabras rotas.
Las hojas crujían sobre el silencio de la tarde.
La tarde crujía a sus pies, como una queja, tan sólo una ruptura en el paisaje conocido.

Ascenso

Reptaba. Su cuerpo adaptándose a la textura del muro, una búsqueda y un intento.

Ascendía sobre las palabras que resonaban abajo, como una huida.

Más tarde, empujado por aquella brisa amable, se dejó caer; las hojas en la boca, el sonido del muro y el cielo sobre el suelo, como una metáfora.

Reflejo

Se encontraron debajo del árbol, sus palabras expandidas en las sombras, un murmullo húmedo, dos nombres sobre un tronco, como una huella, y el brillo de sus voces reflejado en la superficie de las hojas, únicos testigos de aquel amor furtivo.

Palabras sólidas

En el aire, los vapores de una conversación líquida.
voces colgadas del humo, mudas.
Y dentro de la pava, una ebullición seca.
Como si algunas palabras se volvieran sólidas y no llegaran a evaporarse.